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Somos testigos

8 de abril de 2012

Domingo de Resurrección

Andar en la verdad puede ser contar la verdad de la identidad sexual -salir del armario como persona LGBT y como cristiano. Esto, a veces, en las comunidades hostiles, se siente más como una cruz. Sin embargo, las personas LGBT soportan dicha cruz -saliendo del armario una y otra vez, y no siempre para personas que aprecien esta verdad nuestra.

Hechos 10:34-43 o Isaías 25: 6-9; Salmo 118:1-2, 14-24; 1 Corintios 15:1-11 o Hechos 10:34-43; Juan 20:1-18 o Marcos 16:1-8

Hechos 10:34-43 habla de un Dios imparcial que acoge a todos quienes hacen lo que es justo. Las personas LGBT han sido alentadas por este mensaje de inclusión de todas las personas de fe que trabajan por la justicia. Sin embargo, también sabemos cómo a esta verdadera invitación se le puede dar la vuelta para excluir, cuando quienes tienen poder para controlar “lo que es justo” deciden, por la razón que sea, que no estamos incluidos. Todos los que siguen a Jesús necesitamos recordar que Dios está con nosotros, también, a medida que avanzamos “haciendo el bien” y “sanando a todos los oprimidos”.

¿Cuándo te has sentido invitado a la tarea de Dios de trabajar por la justicia y curar a los oprimidos? ¿De qué manera acogemos o excluimos a los demás?

En Isaías 25:6-9, escuchamos la promesa de una fiesta para todos los pueblos en el monte santo. Esta promesa de esperanza y alegría proviene del profeta que sabe de la destrucción del templo y del sufrimiento de quienes son exiliados. Una fiesta para todas las personas; las lágrimas enjugadas y la mortaja rasgada son la mejor noticia para el pueblo de Dios y, esperamos contra toda esperanza, para las personas LGBT. Así es el Dios a quien, también nosostros, hemos esperado.

¿Qué alegre fiesta estás planeando en esta Pascua? ¿A quién vas a invitar?

El salmista se aferra en el Salmo 118 a la seguridad de la fe en que el ‘hesed de Dios (la solidaridad del pacto de Dios-con-nosotros, más a menudo traducido como “amor inquebrantable”), está siempre presente, incluso en medio de la angustia absoluta (versículo uno). Rechazados y despreciados, Dios trae la vida de la resurrección incluso a los lugares más inverosímiles -no nos abandona a la muerte de las relaciones, la privación de derechos, la desesperación. Escuchamos en el salmo el resurgimiento de quienes han sido despreciados y la salida de los lugares cerrados -o armarios. Sabemos que los días difíciles continúan, pero hay confianza en que Dios ha traído la liberación. Los que han elaborado el leccionario quieren conectar este salmo hebreo profundamente con Jesús. Enlaza con Jesús, pero su significado apunta más allá de lo que significa sólo el caso de Jesús.

¿Cuándo te has levantado o vas a levantarse de sufrimiento, de los contextos que traen la muerte del Viernes Santo?

1 Corintios 15:1-11 Pablo ofrece la historia revisada de los acontecimientos de Jerusalén de la pasión y muerte de Jesús. Su “testimonio” acerca de la resurrección comienza con la idea de que Jesús se apareció primero a Pedro (no se menciona a María Magdalena). Llama la atención, dejar de lado a los testigos de la vida y obra de Jesús, es entre algunas comunidades un hábito cristiano viejo e inadecuado. Por ejemplo, el testimonio que dan las personas LGBT, como el de María, a menudo se ignora. Pablo usa el testimonio de la resurrección para apuntar hacia sí mismo. No queremos ser culpables de la historia revisionista de Pablo.

¿No está el relato de los hechos la mañana de Pascua en el evangelio de Juan 20:1-18 en contradicción directa con la memoria de Pablo? Se trata de María Magdalena, que fue al sepulcro y vio que la piedra había sido quitada del sepulcro. Y el hecho de que solo ella se quedó con su dolor ante una tumba vacía, después de que Pedro y los otros discípulos se hubieran ido a casa después de su misión de reconocimiento rápido, el que le permitió estar presente en el milagro de la resurrección. Las comunidades LGBT saben más acerca de permanecer con  dolor que de “ver” a Cristo en sus vidas, más de lo que estamos dispuestos a admitir.

En el relato de los hechos la mañana de Pascua en Marcos 16:1-8, también es María Magdalena la que va a la tumba. Aquí tiene dos compañeras, María la madre de Santiago y Salomé. Ellas, también, se convierten en testigos de la resurrección que nos dicen que Cristo ha resucitado. Dejan el temor y son las primeras en proclamar el mensaje de la resurrección. Ha ocurrido: Jesús de Nazaret después de su muerte se ha convertido en el Cristo que inspira el movimiento de Jesús, para continuar y crecer y salir y seguir. La lucha continúa.

Tanto si te cuentas como un miembro o un amigo del movimiento LGBT o no, ¿de qué “resurrecciones” ha sido testigo a lo largo de tu camino?

Oración inclusiva

Dios de amor y de la resurrección,
     Se han borrado nuestras lágrimas
     y, aunque sólo sea por un momento, se levantó la mortaja del mundo entero.
     Te damos las gracias por el testimonio de María Magdalena y de otras personas que nos han precedido.
     Que acabemos de vivir nuestro dolor y veamos a Cristo en nuestras vidas.
     Al tiempo que continuamos la lucha, continúa resucitando, sigue haciendo tu obra de la Pascua en un mundo de Viernes Santo.
     En el nombre de Aquel que consuela, el que libera, y Aquel que nos invita a la fiesta. Amén.

Versión original en inglés: Out in Scripture

 

Extravagancia en Jerusalén

1 de abril de 2012

Domingo de Ramos. Liturgia de las Palmas. Año B.

La comunidad LGBT reconocería la actuación de Jesús montado sobre un asno, como una extravagante puesta en escena de Zacarías 9:9-10 -la puesta en evidencia de la idea dominante de “mesías”, subvirtiendo la pompa y la circunstancia de la entrada triunfal de un gobernante en una ciudad capital.

Salmo 118:1-2,19-29; Marcos 11:1-11

En nuestra conversación, Mona West reflexiona sobre Marcos 11:1-11: “la entrada de Jesús en Jerusalén montado en un burro, con la gente arrojando ramas de palma en su camino, me recuerda a los desfiles del Orgullo LGBT que he visto y en los que he participado. La Nueva Biblia Anotada de Oxford identifica el desfile de Jesús como “una manifestación mesiánica” en cumplimiento de la profecía de Zacarías 9:9-10. La comunidad LGBT reconocería la acción de Jesús como una extravagante puesta en escena de esta profecía. La extravagancia es un modo de actuación exagerado que pone en evidencia y critica los modos dominantes de ser. En el caso de Jesús, su extravagancia pone en evidencia la idea dominante de “mesías”, al subvertir la pompa y circunstancia de la entrada triunfal de un rey en una ciudad capital con su actuación sobre un burro.”

Greg Carey responde: “La procesión de entrada de Jesús en Jerusalén imitó una escena familiar. A lo largo del Imperio Romano, los funcionarios entraban en las ciudades con gran pompa y circunstancia. Las élites locales daban la bienvenida a estas manifestaciones orquestadas de gloria imperial engalanando las calles. Durante el tiempo de Pascua, con Jerusalén en situación de hacinamiento de peregrinos, Jesús organiza la procesión alternativa. No hay soldados, carros, ni caballos, estandartes, armaduras o armas. Aquí vemos a Jesús solo en su burro y su cohorte de desaliñados”.

Mona prosigue: “Tantas veces como he leído esta historia en el Domingo de Ramos nunca he visto lo que ocurre al final de la entrada: Jesús sube a Jerusalén, entra en el templo, mira a todo a su alrededor, y luego se va. Eso es lo que hace la extravagancia. En su exageración nos hace ver las cosas de manera diferente -cosas como el mesías y la iglesia. Por lo tanto, cuando hacemos nuestra entrada en el santuario en este Domingo de Ramos, vamos a agitar nuestras ramas de manera extravagante; seamos extravagantes, para que podamos ver las cosas de otra manera!”

La respuesta de la multitud a  la actuación extravagante de Jesús proviene del Salmo 118:1-2, 19-29. El pueblo recurre a su conocimiento y tradición de los salmos -al igual que Jesús días después desde su cruz, cuando recita el Salmo 22: “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?.” El poder de los salmos es su capacidad de dar voz a las personas que los conocen en los tiempos de alabanza, así como los tiempos de abandono.

Imagínate a ti mismo como un observador o participante en esta historia de Marcos 11. ¿Cuál es tu experiencia de Jesús, de la multitud, de la ciudad?

Oración inclusiva

Dios inaprensible,
te buscamos sobre todo cuando las cosas están en su peor momento.
Entonces, pareces ausente.
Clamamos con el salmista:
“Ten piedad de nosotros, Santo, en nuestra angustia”,
cuando la fuerza falla y los huesos están dislocados.
Concédenos la gracia de imaginar,
Dios inaprensible,
la fidelidad de Jesús, que
en nuestro nombre y en una situación extrema,
sin embargo, confia en ti.
Que esa fidelidad sea nuestra. Amén.

Versión original en inglés: Out in Scripture

Gracia mayor que todo nuestro pecado

25 de marzo de 2012

Domingo 5º de Cuaresma. Año B.

Durante el tiempo de Cuaresma, es tentador centrarse en el pecado a costa de la gracia. Cuando confiamos en nuestra propia fuerza de voluntad y justicia empleamos nuestro tiempo en asegurarnos de que no estamos pecando, ¡en lugar de vivir y abrazar el amor y el perdón de Dios! Cuando las personas LGBT nos damos cuenta de que nuestra orientación sexual e identidad de género no son un pecado, el desafío se convierte entonces en “¿cómo puedo vivir una vida auténtica, tal como Dios me ha hecho?”

Jeremías 31:31-34; Salmo 51:1-12; Hebreos 5:5-10; Juan 12: 20-33

Como estudiante de posgrado en estudios del Antiguo Testamento, Mona West a menudo oiría decir a su tía: “¡Estamos viviendo en los tiempos del Nuevo Testamento!” Su tía no podía entender por qué alguien querría trabajar en un doctorado en el Antiguo Testamento entre todas las cosas. Lamentablemente, ella creía que el único lugar para encontrar la gracia en la Biblia era el Nuevo Testamento. Sin embargo, la gracia abunda en Jeremías 31:31-34. Dios promete a Israel: “Yo pondré mi ley en su mente, y la escribiré en sus corazones, y yo seré su Dios y ellos serán mi pueblo. Ya no se enseñarán unos a otros, ni se dirán el uno al otro, ‘Conoce al Señor “, porque todos me conocerán, desde el más pequeño de ellos hasta el más grande, dice el Señor; porque perdonaré la maldad de ellos, y no me acrodaré más de su pecado.”

Esta gracia que el antiguo profeta Jeremías proclama, es un nuevo pacto que Dios hará con el pueblo, no será como el pacto anterior en el que Dios era el esposo de Israel. Esta gracia no sólo redimirá al pueblo, sino que también redimirá la violenta imaginría que a menudo se utiliza en la literatura profética, en la que Israel es retratado como una esposa adúltera que Dios, el Señor, castiga. (Y ¿qué significa esta imagen, entonces, para los hombres que también son parte del pueblo de Israel, para quienes Yahveh es su marido?)

La escritura de Dios en los corazones de las personas y el funcionamiento interno de la gracia, que hace que todas las personas -desde el más pequeño hasta el más grande- “conozcan a Dios” se repite en el Salmo 51:1-12. El salmista sabe que Dios desea la verdad en lo íntimo y sabe que Dios es también la fuente de la verdad: “en lo secreto me has hecho comprender sabiduría” (versículo 6); “¡Crea en mí, Dios, un corazón limpio, y renueva un espíritu recto dentro de mí! “(versículo 10).

La esperanza y la alegría se pueden encontrar en Cuaresma y especialmente en las lecturas de Jeremías y del Salmo 51: ¡la promesa de un nuevo pacto, en el que Dios escribe en nuestros corazones sus verdaderos deseos para con nosotros y nosotros recibimos un nuevo espíritu! El pueblo de Dios se hace grande no a causa de sus deficiencias, sino por el amor y la gracias de Dios. Dios es un Dios de múltiples oportunidades, en lugar de centrarnos en lo que hacemos mal, centrémonos en lo que Dios hace bien -¡nuevos pactos, nuevos espíritus y corazones limpios!

¿Qué está escribiendo Dios en tu corazón? ¿Cuáles son los deseos de Dios para ti, para tu comunidad? ¿De qué formas concretas tu iglesia puede centrarse en lo que Dios está haciendo bien?

La Epístola a los Hebreos -de la que procede la lectura de esta semana, Hebreos 5:5-10- plantea problemas especiales para los cristianos contemporáneos. El agumento general de la carta es que la revelación de Jesús es superior a los regalos ofrecidos por el judaísmo. Demasiados cristianos interpretan Jeremías 31:31-34 en la misma línea, desestimando completamente la legitimidad de nuestra herencia judía. La competitividad religiosa no hace un buen servicio a los cristianos. No podemos reclamar ninguna revelación de Jesús a menos que abracemos los dones de su judaísmo.

Sin embargo, recordamos también que el libro de Hebreos fue escrito para creyentes que vacilaban en su fe. No lo podemos saber con certeza, pero parece que la carta se dirigía a una comunidad de fe vulnerable, buena conocedora de ostracismo y el miedo (al igual que la comunidad LGBT de hoy). A esta comunidad asediada, Hebreos les recuerda que Jesús también pasó por un gran sufrimiento en su dedicación al camino de Dios. El ostracismo y el sufrimiento no indican el desagrado de Dios. Irónicamente, este mensaje de la fidelidad de Dios a las personas vulnerables, hunde raíces profundas en la historia de Israel. Además, más allá de los siglos, este mensaje es hoy también para nosotros, sobre todo para los vulnerables y excluidos de nuestro tiempo, ya que Dios sigue siendo fiel a nosotros, a través de nuestro “sumo sacerdote”, Jesús (versículo 5).

¿Cómo te encuentras con el sufrimiento en tu dedicación al camino de Dios? ¿Cómo es Jesús un “sumo sacerdote” para ti en tu sufrimiento?

En Juan 12:20-33, la solicitud de los griegos a Felipe: “Señor, queremos ver a Jesús”, y la respuesta de Jesús: “El que ama su vida, la perderá; y el que odia su vida en este mundo, para vida eterna la guardará”, necesita situarse en el contexto más amplio de la resurrección de Lázaro en Juan 11, de la unción de María de los pies de Jesús y de la entrada triunfal en Jerusalén, en 12:1-19. La gente está buscando a Jesús, porque siente curiosidad, habían oído hablar de lo que Jesús hizo con Lázaro. La respuesta de Jesús a su curiosidad no sólo prefigura su propia muerte en la cruz, sino que también ‘eleva’ un importante principio espiritual en la vida de todos los creyentes: para ganar la verdadera vida en Dios, uno debe morir -cada día. Tomamos nuestra cruz cada día a medida que mueren las pequeñas muertes del ego: el odio, la venganza, la codicia, la impaciencia y el juzgar (por nombrar algunas). La gracia de Dios está obrando en todos nosotros, independientemente de nuestra identidad de género, orientación sexual, raza, clase social u origen étnico. Y si queremos “ver a Jesús”, encontrar nuestra verdadera vida, entonces Dios nos invita a venir y morir, independientemente de nuestra identidad de género, orientación sexual, raza, clase social u origen étnico. Y la gracia de Dios, de la que hablan Jeremías y el salmista, así como los escritores de Hebreos y de Juan, es mayor que todas nuestras muertes.

Para que ganes la vida, ¿de qué manera mueres cada días? ¿Cómo tomas tu cruz cada día? ¿Experimentas la gracia de Dios como mayor que cualquiera de nuestras muertes humanas?

Oración inclusiva

Santo,
Tu gracia abunda en nuestras vidas
haciendo nuevos pactos con nosotros
y creando nuevos espíritus y corazones nuevos para nosotros.
Estamos agradecidos por las formas fieles en que caminas con nosotros todos los días
en nuestros sufrimientos, temores y vulnerabilidades,
y a medida que tomamos nuestras cruces.
Continúa con tu obra de gracia en nosotros,
porque tu gracia es mayor que cualquiera de nuestras muertes humanos.
En sus santos nombres oramos, Amén.

Versión original en inglés: Out in Scripture

 

Andar en la Verdad

18 de marzo de 2012

Domingo 4º de Cuaresma. Año B.

Andar en la verdad puede ser decir la verdad de la identidad sexual -salir del armario como persona LGBT y cristiana. Esto se ve, algunas veces, en comunidades hostiles, más como una cruz. Sin embargo, las personas LGBT portan esa cruz -saliendo del armario una y otra vez, y no siempre ante personas que valoren esta verdad nuestra.

Números 21:4-9; Salmo 107:1-3, 17-22; Efesios 2:1-10; Juan 3:14-21

En los pasajes de la Biblia para esta semana se encuentran algunos de los versículos más queridos y más a menudo citados de la Escritura: “Ciertamente la gracia de Dios os ha salvado por medio de la fe. Ésta no nació de vosotros, sino que es un don de Dios” (Efesios 2:8). “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree no se pierda, sino que tenga vida eterna” (Juan 3:16). Estos versos son una buena noticia en este cuarto domingo de Cuaresma, cuando muchos de nosotros se puede sentir como los israelitas de nuestro pasaje de Números- “impacientes en el camino.”

El libro de Números narra el viaje de los hijos de Israel desde su liberación de la esclavitud en Egipto hacia su entrada en la tierra de Canaán. Este viaje se lleva a cabo en el desierto. Del mismo modo como el pueblo vaga errante, así también lo hace el libro con sus historias inconexas. Sin embargo, el libro hace honor a su nombre: Números. Se trata de un libro sobre quién cuenta y quién es tenido en cuenta, como indica el rabino Levi Sue Elwell. Se trata de un libro sobre la construcción de la identidad de un pueblo. [Ver "Numbers" en The Queer Bible Commentary, Deryn Guest, Robert Goss, Mona West, Thomas Bohache, EDS, (Londres: SCM Press, 2006) 105-106.]

Esta historia de Números 21:4-9, así como todo el libro, se hace eco de temas que resuenan en la comunidad LGB. Salir de la esclavitud a la libertad es a menudo paradójico. Hay veces en que añoramos la familiaridad del armario en lugar de arriesgarse a lo desconocido de la libertad. Y salir del armario es un viaje de por vida, que consiste en la construcción de una identidad libre de homofobia. Números nos recuerda que el desierto es un lugar extraño -el lugar intermedio que es un lugar, un lugar de posibilidad, un lugar que no es lineal, un lugar donde nuestras historias, por inconexas que parezcan, nos sostienen.

Jen Glass reflexiona: “Me acuerdo del número de veces en que me puse impaciente en mi camino, especialmente impaciente con Dios, sobre todo en esos momentos en que me encuentro en lugares desiertos. A menudo, en esa impaciencia exclamé, ‘¿Por qué yo, Dios?’ ¿Por qué estoy pasando por esto? Luego, algo más va mal o algo más me sucede y corro al encuentro de un amigo o de un compañero espiritual, pidiendo su oración, su consejo. A veces hay una palabra o incluso un e-mail al que me aferro, al que miro como a esa serpiente de bronce, que me da vida, la inspiración para seguir adelante. Pastoralmente, conozco situaciones en las que personas ha venido a mí, en un lugar desierto, con toda clase de cosas que van mal, y han pedido mi oración. Unos pocos han vuelto a mí más tarde y me han explicado cómo algo que dije o un pasaje de la Escritura al que me referí, realmente los ayudó, se aferraron a ello para salvar su vida.”

Glass continúa: “A veces es una cuestión de reconocer verbalmente una mala acción o de hablar de lo que está pasando dentro de nosotros, como una confesión, que se convierte en parte de nuestro arrepentimiento y, a veces creo que en realidad mejora las cosas o les da la vuelta. En ocasiones es lo que nos daña lo que nos hace bien de nuevo, íntegros una vez más, como la serpiente.

¿Cómo es para ti el desierto? ¿Cómo o dónde encuentras vida en el desierto?

La conversación de Jesús con el fariseo Nicodemo (¡que está lidiando con algunas cuestiones de su propio “armario” cuando acude a Jesús bajo el amparo de la noche!), continúa en estos versos de Juan 3:14-21. Después de que Jesús dice a Nicodemo que debía nacer de nuevo, Nicodemo responde: “¿Cómo puede ser esto?” Los versículos 11-21 son la respuesta de Jesús. Los fariseos de nuestros días necesitan que se les recuerde que Dios no envió a Jesús al mundo para condenarlo sino para salvarlo, y que las personas LGBT son parte del “todo aquel” de Juan 3:16.

El evangelio de Juan sugiere que, no sólo los israelitas en marcha, sino todas las personas, sufren el veneno del pecado. El Evangelio no menciona qué es el pecado, como tantos cristianos desean hacer, sino que traza los síntomas del pecado. La gente vive existencias encubiertas (“en la oscuridad”, como dice el evangelio de Juan). Como cura, el evangelio pone de relieva mirar a Cristo. Como Moisés levantó la serpiente de oro, así Jesús fue levantado en una cruz por nuestra salvación. Mirar a la cruz permite a las personas llevar a cabo la clase de obras que las expone a la luz.

Si esto suena como una especie de truco de magia sospechoso -”Mira a Jesús, y serás libre”-, podemos recordar que Jesús cargó con las consecuencias de vivir su identidad. Para tomar prestado el lenguaje del evangelio de Juan, una vez más, Jesús vivió la verdad ante todas las personas. Su “andar en la verad” le llevó a Jerusalén, donde se enfrentó a las autoridades que lo pusieron en la cruz. Fijar los ojos en Jesús es creer que vivir en la verdad vale la pena. Fijar los ojos en Jesús significa creer que la bendición de Dios reside en camianr en la verdad, más que merodear en la mentira.

Los temas de la vida y la muerte se hacen fuertes en estos textos a medida que viajamos por el desierto de la Cuaresma hacia la mañana de Pascua. En Efesios 2, Pablo nos recuerda que hemos sido vivificados en Cristo, elevados a los lugares celestiales (v. 5-6), que hemos sido creados para las buenas obras (v. 10), y todo ello debido al increíble regalo de Dios de la gracia. Muchos de nosotros nos sentimos muertos cuando salimos por primera vez del armario, tal vez sobre todo para nosotros mismos. Pensando que teníamos que renunciar a nuestra fe, renunciar a nuestros sueños de la familia, renunciar al final feliz. Sin embargo, cuando salimosdel armario para Dios, recibimos nada más que amor y gracia. Las personas LGBT somos lo que somos porque Dios nos ha hecho. Las personas queer somos creados en Cristo Jesús para las buenas obras. Dios nos preparó de antemano para ser personas LGBT, nuestra manera de vida. ¡Este es verdaderamente un don de Dios y nuestra buena noticia que compartir!

Es muy fácil quedar atrapados en “lo que estamos dejando durante la Cuaresma”, pensando que de alguna manera van a ser nuestros propios esfuerzos los que producen la vida nueva y libre que tanto deseamos. En nuestro trabajo y lucha por la justicia como personas LGBT, necesitamos que se nos recuerde que nuestras actuaciones van de la mano con la gracia de Dios.

Durante el tiempo de Cuaresma, las personas también asumen algo en lugar de renunciar a algo y nos tomamos tiempo para reflexionar sobre cuáles son nuestras iniquidades, transgresiones y pecados. A veces también es útil pensar en cuáles no lo son. Las personas LGBT sabemos que nuestro pecado no es nuestra orientación sexual o con quién dormimos. No son estas cosas las que nos alejan de Dios, las que interfieren con nuestra relación con Dios, o las que nos han hecho errar el tiro. De hecho, es nuestra “rareza” la que nos ha llevado a una relación más estrecha con Dios, aunque hay algunos cristianos a quienes todavía les gustaría considerar un pecado ser queer.

¿Cuáles son tus disciplinas de Cuaresma? ¿Cómo te han permitido andar en la verdad?

En el Salmo 107:1-3, 17-22, escuchamos: “Obstinados en su conducta rebelde, y afligidos por causa de sus maldades”. Los lectores LGBT de este salmo nos resistimos a la idea de quienes son VIH-positivos se enfermaran a causa de malos caminos y estuvieran afligidos. Las personas con VIH que han estado cerca de la muerte han confiado en el inquebrantable amor de Dios y en su fe. Ciertamente no están “curadas” de su condición, pero comparten sus historias de otras maneras en las que han sido sanadas. Ellas describen la forma en que han sido amados por los amantes, parjas, familiares y amigos; las comunidades que se han manifestado su apoyo, los médicos y enfermeras que cuidan con verdadera compasión, los medicamentos que cambian las cosas, la manera como Dios continúa derramando gracia de maneras inesperadas. Algunos estarán de acuerdo y se harán eco de los primeros dos versículos del salmo: Damos gracias a Dios porque Dios es bueno, porque el amor inquebrantable de Dios permanece para siempre. Díganlo los redimidos de Dios, quienes Dios redimió de la angustia.

¿A qué te resistes en las lecturas bíblicas de hoy? ¿Te consideras entre los redimidos de Dios que lo dicen?

Oración inclusiva

Dios bueno y amoroso,
     que nos cuentas entre quienes están incluidos en el “todo aquel”
     y que nos creas personas cristianas LGBT,
     que podamos seguir encontrándote a ti y a tu gracia dadora de vida en esta Cuaresma,
     especialmente en nuestros lugares de desierto y en nuestra impaciencia,
     para que nuestro andar en la verdad pueda ser bendecido
y nosotros, tus redimidos, podamos compartir la buena noticia de tu amor inquebrantable.
     Amén, Amén.

Versión oroginal en inglés: Out in Scripture

El gozo de la sorpresa

11 de marzo de 2012

Domingo 3º de Cuaresma. Año B.

Servimos a un Dios que se especializa en hacer lo inesperado ¡y así está lleno de sorpresas! La invitación y el desafío para nosotros es a reconocer, celebrar y gozarnos en estas sorpresas.

Éxodo 20:1-17; Salmo 19; 1 Corintios 1:18-25; Juan 2:13-22

Los pasajes para este domingo tienen mucho que decir acerca de la ley, los mandamientos o las palabras de Dios (Éxodo 20:1-17; Salmo 19), incluyendo cómo la Escritura puede recordar a los discípulos las palabras de Jesús (Juan 2:13 – 22) y que incluso “la locura de Dios es más sabia que la sabiduría humana” (1 Corintios 1:25).

¿Qué te imaginas que quiere decir y que incluye la “locura de Dios”?

Cuando nos fijamos en 1 Corintios 1:18-25, vimos que no podemos usar la sabiduría humana para evaluar o limitar a Dios. En lugar de usar lo que la mayoría de la gente desea o valora, Dios elige el valor y el trabajo a través de un Cristo crucificado -lo que la mayoría de la gente consideraría despreciable e insignificante. Vemos esto también en Juan 2:13-22. Jesús expulsa a los que tienen supuestamente no solo un lugar en el interior del templo, sino también un servicio para ofrecer a quienes que vienen a dar culto. Se trata, en otras palabras, de privilegidos que tienen los permisos para  facilitar supuestamente el culto. Sin embargo, ellos son expulsados​​, sus mercaderías esparcidas, y sus mesas volcadas. Con Dios, podemos sorprendernos siempre acerca de quienes son los incluidos y quienes los excluidos.

Esta sorpresa está presente por toda la Biblia. Por ejemplo, podemos recordar que si bien la ley fue dada a los israelitas en el Éxodo 20:1-17, antes eran esclavos de Faraón y estaban fuera de la ley en Egipto. Por otra parte, el Salmo 19:1-6 sugiere que incluso aquellos que recibieron la ley de Dios no puede monopolizar el mensaje o el conocimiento de Dios, ya que estos han sido puestos a disposición de todos los pueblos de todos los lugares a través del orden de la creación.

La Cuaresma es un buen momento para que recordemos que no poseemos ni controlamos a Dios. Dios a menudo vuelca la mesa y hace aquello que no esperamos, incluso lo que podríamos considerar “loco” o “ridículo”.

Dos locuras humanas que nosotros mismos a menudo confundimos con lo “sabio” o lo “prudente”, son nuestras obsesiones con la definición y la pureza, o los incesantes intentos de definir y purificar. Esto lo vemos incluso en la propia visión del apóstol Pablo. En la misma carta en que Pablo presenta la elección inesperada de Dios de un Cristo crucificado, considera necesario -o tal vez conveniente- definir a los judíos como “demandantes de signos” y los griegos como “deseosos de sabiduría” (1 Corintios 1 : 22). Aunque muchos de nosotros estamos, afortunadamente, suficientemente sensibilizados con el problema del racismo como para avergonzarnos de ese tipo de generalizaciones sobre los afroamericanos, los latinos, y los isleños del Pacífico asiático; algunos de nosotros no tenemos ningún problema cuando nos encontramos con declaraciones similares en las escrituras, especialmente cuando se hacen en referencia a los que están fuera del círculo de la fe.

Del mismo modo, es posible que deseemos detenernos el tiempo suficiente, para pensar en aquello a lo que Juan se refiere como el “celo que consume” de Jesús por purificar el templo (Juan 2:17). Estudios sobre cómo los primeros cristianos construyeron la “ortodoxia” y la “herejía”, muestran cómo la “ortodoxia” se establece “purificandose” a sí misma y “definiendo” a otros como desviados o malvados. Nótese cómo el salmista vincula también sus propios “errores” o “faltas ocultas” no consigo mismo, sino con otros a quienes define como “insolentes” (Salmo 19:12-13). Las personas LGBT han sido definidas a menudo como perversas, aberrantes o inmundas, entre muchas otras caracterizaciones negativas. Como uno puede encontrar en la tradición de nuestra propia escritura, la “sabiduría” humana ha admirado durante mucho tiempo cosas como la pureza y el celo decidido. Una pregunta que necesitamos examinar es cómo nuestro propio “celo purificador” pueden ser diferente o similar de aquel de quienes se oponen a nosotros al vernos como una contaminación o corrupción.

¿Alguna vez has sido declarado por otros “impuro”? ¿Cuándo? ¿De qué manera podrías estar declarando -o actuando de manera que declara- a otros “impuros”?

Aunque los escritores de la Biblia hebrea que nos dieron pasajes como Éxodo 20:1-17 y el Salmo 19, retratan a la Ley como conceptualmente buena , también entienden que estas palabras necesitan explicación e interpretación. Por ejemplo, ¿qué pasa si matas a alguien por accidente? ¿O si dices una mentira sin saberlo? Después de todo, nuestra lectura de las Escrituras como personas LGBT ha sido criticada como “sabiduría mundana” que rechaza la “locura de la cruz”, y por lo tanto debemos ser “expulsados” (1 Corintios 1:18-25, Juan 2:13 -22). ¿Cómo, pues debemos trabajar la personas LGBT trabajar con laBiblia e interpretarla? Los Diez Mandamientos nos invitan a mirar nuestra idolatría de cualquier cosa que no sea Dios. ¿Qué debemos dejar a un lado para escuchar realmente al Dios que nos sorprende con la justicia, la inclusión y la esperanza a través de la Escritura y la obra liberadora de Dios en el mundo?

Oración inclusiva

Dios de la Gracia y Dios de la Gloria,
         anhelamos mandamientos que den vida.
     Ahonda nuestro anhelo, enciende nuestras preguntas, ordena nuestros deseos.

     Ahonda nuestro anhelo de ser un pueblo en camino,
         conocido por respetar los compromisos
         -no por una obediencia infantil.

     Enciende nuestras preguntas sobre los mandamientos antiguos,
         Sabiendo que dan vida
         -Y a veces la muerte.

     Ordena nuestros deseos como el poeta ordena tu mundo,
         en asombro que atraviesa la vasta creación
         -y también nuestras profundidades.

     Enciendenos con un celo que abra las puertas,
         cuestione las tradiciones perversas
         y el nuestro ego doméstico.

     Ahonda nuestros anhelos de verdadera Gloria:
         Presencia, Amor, Sabiduría,
         Gracia loca y desvergonzada.
         Amén.

Versión original en inglés: Out in Scripture

 

 

Esperar contra toda esperanza un futuro humilde

4 de marzo de 2012

Domingo 2º de Cuaresma. Año B.

A medida que pasamos la Cuaresma preparando, reflexionando y mirando hacia el Viernes Santo y la Pascua, podemos estar seguros de que nuestro Dios no sólo nos escucha, sino que también nos asegura un futuro.

Génesis 17:1-7; 15-16; Salmo 22:23-31; Romanos 4:13-25; Marcos 8:31-38 o Marcos 9:2-9

Aunque Marcos 8:31-38 y Marcos 9:2-9 proporcionan un contraste entre identificarse con aquellos que están avergonzados y anhelar la gloria, nuestros otros pasajes (Génesis 17:1-7, 15-16; Romanos 4:13-25 , y el Salmo 22:23-31) comparten un énfasis convergente en cómo Dios es capaz de asegurar un futuro para aquellos que no parecen tener ninguno.

¿Qué evocan las palabras “arrepentimiento” o “penitencia” en ti? ¿Tus creencias acerca de estas palabras reflejan “miedo humano” o una “amenaza divina?” ¿Cómo es eso?

Dada la conexión tradicional entre la Cuaresma, y la preparación y la penitencia, este puede ser un tiempo apropiado para reflexionar sobre nuestra comprensión de Dios. Para muchos y durante mucho tiempo, la penitencia y el arrepentimiento se han entendido en términos de temor humano y amenaza divina. Es decir, si uno no se arrepiente, uno será severamente castigado, incluso condenado por Dios. Las personas LGBT no son ajenas a este tipo de razonamiento. El arrepentimiento ha sido a menudo utilizado como un arma contra nosotros (“a menos que nos arrepintamos y nos convirtamos en “heteros”, seremos enviados directamente al infierno”). Sin embargo, el Salmo 22:24 proclama: Dios no  “desprecia ni aborrece la aflicción de los afligidos.” De hecho, si uno lee el Salmo 22:23-31 a la luz del Salmo 22:1-22 -versos que a menudo son utilizados por la iglesia durante la Semana Santa- se verá que el salmista es quien está sintiendo o experimentando el abandono, el sufrimiento y la alienación social, incluyendo el desprecio y la burla de que a Dios no le importará alguien tan despreciable como el salmista.

Las personas LGBT están, por supuesto, familiarizadas con ese desprecio y dolor. Incluso, o especialmente cuando luchamos contra el desprecio o el odio hacia lo que somos como personas, también debemos luchar por tener una imagen diferente de Dios. No debemos atribuir lo que experimentamos al abandono o al castigo de Dios. En nuestro rechazo a la violencia emocional y física de la homofobia, una consecuencia refrescante debería incluir también nuestra reivindicación de un Dios diferente. Podemos reclamar un Dios que me oye y que no esconde su cara a quienes son vulnerables y víctimas.

Salmo 22:30-31 nos dice que Dios está a punto de redimir a quienes aún no podemos imaginar, o a “un pueblo que aún no ha nacido.” Con el foco en Abram y Sarai, Génesis 17:1-7, 15-16, al igual que el Salmo 22:23, 30-31, hace hincapié en los descendientes y vástagos inesperados, y por lo tanto, en la maravilla de un Dios que es capaz de crear un futuro para la gente que parece no tener ninguno.

Sabemos por nuestra historia mundial, así como por nuestra historia dentro de los EE.UU., que limitar o impedir la reproducción biológica de las personas es una estrategia comúnmente utilizada, para privar de sus derechos y erradicar las poblaciones marginadas dentro de una cultura. La reproducción biológica es, por supuesto, un asunto complejo para las personas LGBT, ya que a menudo somos deslegitimados por nuestros actos sexuales “no-reproductivos”, y por lo tanto, “no naturales” . Sin embargo, el mensaje increíble de Pablo en Romanos 4:13-25 es que a través de la fe, Dios no sólo “da vida a los muertos y llama a las cosas que no existen”, sino que también hace a Abraham el “padre de muchas naciones” y “padre de todos nosotros.” En otras palabras, la familia, el linaje y la herencia no tiene por qué estar ligado a la sangre, a la biología o a la legalidad.

De hecho, hemos sido testigos del mensaje de Pablo en muchas iglesias inclusivas, comunidades LGBT y asociaciones amigas que existen entre nosotros y alrededor de nosotros. Para muchos, estas comunidades florecientes y relaciones eran simplemente impensables décadas atrás. Del mismo modo, para aquellos de nosotros que aún no nos podemos imaginar una vida, relación o comunidad fuera del armario, las palabras de Pablo mantienen la promesa de que no importa lo oscuras que puedan parecer las cosas, aquello que parece o se considera muerto, aún se levantará otra vez. Esta posteridad representa la continuación de la alianza prometida, la generatividad, nuevos nombres, nuevos comienzos, y un futuro inagotable -incluso cuando nuestra propia finitud y sabiduría convencional diría que ese futuro de una promesa cumplida no es posible. Nosotros encontraremos… nosotros formaremos un nuevo, pueblo con el que podamos alabar a Dios y cumplir nuestros votos (Salmo 22:25-26).

¿De qué manera podrías “despreciar” a los demás? ¿Cómo te invita el futuro prometido por Dios para ti a la compasión y a la justicia para los demás?

A pesar o, quizá, a causa de lo que hemos dicho sobre la interpretación de Pablo del pacto de Dios, nos parece importante recordar que los cristianos tienen una preocupante tendencia a adoptar una práctica supersecesionista frente al judaísmo y a otras tradiciones de fe. Por supersecesionista, nos referimos a la actitud que niega y ve como inferiores a otras tradiciones de fe que son más antiguas o que están históricamente vinculadas al cristianismo.

Muchos, por ejemplo, leen Romanos 4:13-25 en términos de un “Pablo convertido” en lugar de un “Pablo enviado” y luego oponen un cristianismo de la fe por encima y contra un judaísmo de la ley. Vemos estas tentaciones a la supremacía o a la soberanía también en Génesis 17 y Salmo 22. En lugar de interpretar el “dominio” de Dios(Salmo 22:28) de manera imperialista, tal vez uno puede pensar en Dios como un ser superior, y más grande que todas nuestras ideas posesivas que han dado lugar a tanta opresión y la obstrucción, tanto nacionalista como religiosa. Los caminos de Cuaresma incluyen los rigores y las disciplinas de venir a rendirse a la idea de que ninguno de nosotros posee Dios.

Al mirar hacia el futuro prometido, recordemos el contraste entre Marcos 8:31-38 y Marcos 9:2-9. Más que por anhelar o identificarse con la gloria (Marcos 9:2-5), nuestro futuro debería caracterizarse por nuestra identificación con quienes han sido avengonzados como un espectáculo social (Marcos 8:31-38). Al igual que Dios escucha y atiende a los afligidos (Salmo 22:24) al convertirse en un Cristo crucificado (una exposición vergonzosa en una cruz romana a la vista de todos), las personas LGBT que han sido hechas a menudo un espectáculo “despreciable”, no deberían avergonzarse de quienes han sido socialmente avergonzados y rechazados. No debemos equiparar ya un futuro humilde con la negación de la propia dignidad o con un auto-sacrificio que realmente sacrifica la justicia. Al mismo tiempo, no debemos caer en una mentalidad de revancha. Tal vez la mejor descripción de un futuro humildes sigue siendo la dada por el profeta Miqueas: “hacer justicia, amar la misericordia, y humillarte ante tu Dios” (Miqueas 6:8).

Oración inclusiva

Dios de nombres,
         viejos y nuevos.
     Dios de pueblos,
         viejos y nuevos.
     Dios de promesas,
         viejas y lo nuevas.

     Nos convertimos en este tiempo:
         de todo el orgullo de poseerte,
         de todas la mentira de temerte,
         de todas la carga de acusarte.

     Nos convertimos a ti en esta tiempo:
         de nuestro aislamiento nos volvemos hacia los demás,
         de nuestro caos nos volvemos a la calma interior,
         de nuestras cruces de vergüenza nos volvemos no a la gloria, sino a la solidaridad.

     ¡Esperamos contra toda esperanza…
         prometiendo, poblando, dando un nombre!
         Amén.

Vresión original en inglés: Out in Scripture

La llamada de la Cuaresma a la toma de conciencia

26 de febrero de 2012

Domingo 1º de Cuaresma. Año B.

Durante la Cuaresma, se nos pide cuidar nuestras disciplinas o prácticas espirituales para que podamos elevar nuestra conciencia a la llamada de Dios. Este es un tiempo para prestar atención y tomar conciencia de lo que está sucediendo en nosotros y alrededor de nosotros en toda la creación.

Génesis 9:8-17; Salmo 25:1-10; 1 Pedro 3:18-22; Marcos 1:9-15

Los pasajes para hoy tienen que ver con el pacto de salvación de Dios. Mucho tiempo después de la narración de Génesis 9:8-17 de la alianza entre Dios y Noé, 1 Pedro 3:18-22 hace referencia a Noé para hablar de la salvación por medio de Cristo a pesar de nuestra historia como pueblo rebelde. Marcos 9:1-15, comenzando con el bautismo de Jesús y la tentación en el desierto, confirmará la buena noticia sobre la disponibilidad de la salvación de Dios, con el anuncio de Jesús de que el reino de Dios se ha acercado. Finalmente, el Salmo 25:1-10 afirma el amor inquebrantable de Dios y su capacidad no sólo para salvar, sino también para dirigir y enseñar.

Al mirar a la creación y a las criaturas a tu alrededor, ¿cómo conectan con tu propio sentido de integridad, redención y salvación?

El pacto que Dios hace con Noé no sólo es para la humanidad a través de las generaciones (Génesis 9:9), sino que también está siempre vinculado al mundo más amplio de la creación (Génesis 9:10, 12, 15-17). Vemos de nuevo este énfasis más amplio en Marcos 9:1-15. No sólo el Espíritu toma forma de una criatura (“como una paloma”, Marcos 1:10) para descender sobre Jesús, sino que la puesta a prueba de Jesús por parte Satanás en el desierto fue acompañada por “bestias salvajes”, así como por los ángeles (Marcos 1:13). No sabemos a ciencia cierta qué están haciendo las bestias salvajes allí, pero no hay aquí ningún indicio de que estén amenazando a Jesús. ¿Tiene también algo que ver la tentación de Satanás con nuestras relaciones con otras criaturas y el con orden creado? ¿Tenemos que aprender algo acerca de estas relaciones si vamos a salir a proclamar el mensaje de Dios de cumplimiento y de buena noticia?

En el Salmo 25:4-5, 7-9, el salmista dice que Dios todavía instruirá a los pecadores. Quizás uno de los caminos divinos que tenemos que aprender en esta Cuaresma sea cómo cuidar la creación. Esta necesidad resulta aún más urgente a la luz del enfoque centrado en la humanidad de 1 Pedro 3:18-22. Esta carta se refiere al pacto de Dios con Noé, y no hay ninguna referencia a las demás criaturas ni a la creación en general. Es demasiado fácil y tentador para los seres humanos vernos como el centro único del amor y el cuidado de Dios.

¿Cómo puede conectarse la declaración de Dios de la creación como buena, con la creación de las personas LGBT como buenas por parte de Dios? ¿Cómo afecta esta conexión en la forma como nos relacionamos con la creación, entre nosotros, y con Dios?

Al comprometerse a no destruir la humanidad y la creación, la alianza de Dios con Noé se resiste al lenguaje mortífero que es tan frecuente y generalizado en torno a las vidas de las personas LGBT. El legado del pensamiento cristiano de lucha contra la creación y de lucha contra la carne viene a ser, por supuesto, parte del mismo combustible que impulsa la aversión homofóbica por la diversidad de la creación y por la posibilidad del pacto de Dios más allá de lo que seamos o reconozcamos.

Si bien es imprescindible que como personas LGBT no nos centremos sólo en nosotros mismos durante este tiempo de Cuaresma, es igualmente importante que prestemos atención a cómo cuidar de nosotros mismos. Esto es especialmente cierto teniendo en cuenta cómo los votantes californianos votaron recientemente para aprobar la Propuesta 2, en contra la crueldad animal, pero aprobaron la Proposición 8, en contra del matrimonio homosexual. Al parecer, la mayoría de la gente -por lo menos basándonos en el resultado de esta reciente votación de California- no parece hacer la conexión entre el cuidado de los animales y el medio ambiente, y la creación de un entorno social y emocional saludable para las personas LGBT. Tenemos que estar aún más atentos de cuidar de nosotros mismos y entre nosotros.

El salmista ruega a Dios en el Salmo 25:2  que no lo/la deje “avergonzado/a”, y pide a Dios: “acuérdate de mí” (versículo 7). Cada uno de nosotros es más grande que cualquier tipo de vergüenza, que las acusaciones de los demás o incluso que los fracasos o el pecado. El salmista nos ofrece esperanza. Esto también puede ser una afirmación central -algo parecido a lo que Matthew Fox llama un enfoque de “bendición original” más que de pecado original- que no sólo subyace en nuestras vidas y ministerios, sino que también nos provee de los recursos en cualquier desierto de tentación (Marcos 1 :9-15).

¿Cómo debería influir el bautismo en cómo los cristianos vivimos en el mundo? ¿Cómo podemos, juntos, vivir nuestro bautismo en el mundo?

En lugar de hablar -o a la vez que hablamos- del “bautismo” y de tener una “buena conciencia” (1 Pedro 3:21) en términos personales, nos preguntamos cómo se puede pensar en el bautismo de forma comunal. ¿Cómo es para una comunidad, una iglesia, o un pueblo vivr a la altura de su bautismo y procurar una buena conciencia?

Una cosa que un pueblo o comunidad debe hacer en este sentido, es tener cuidado con la idea de ser un pueblo “elegido”. Podemos pensar en esto, a partir de Noé y el arca. Debemos recordar que muchos otros se ahogaron mientras que los del arca de Noé se “salvaron” a través de la inundación. De hecho, algunas personas leen lo que precede a Génesis 9:8-17 como una forma de justificar su propio miedo y el odio de otros, incluyendo el miedo y el odio de las personas LGBT. Con lo qué Raedorah Stewart llama una lectura “homomisantrópica”, algunos podrían legítimar o justificar el asesinato o el ahogamiento de los demás en virtud de que Noé es “elegido” o que a otros les falta arrepentimiento. En este caso, la homofobia parece estar relacionada con la “apostafobia” (el miedo a rechazar ciertas creencias o a asociarse con otras personas que rechazan las ideas tradicionales de la fe, por temor a un Dios vengativo). Lo que dijimos antes acerca de que cada uno de nosotros es más grande que la vergüenza, las acusaciones y el pecado (Salmo 25:7) también es cierto para nos oprimen y obstruyen (ver también 1 Pedro 3:8-17). Sí, la Cuaresma nos llama a cuidar de nosotros mismos y a cuidar de lo que está más allá de nosotros mismos -incluyendo la creación de Dios, así como a nuestros oponentes.

Oración inclusiva

Hacedor,
Haz de nosotros, aún,
criaturas de asombro,
criaturas que saben,
criaturas que viven en conexión.

Haz en nosotros, aún,
la Palabra hecha carne,
la llamada sellada con agua,
la voluntad de empezar de nuevo
en conexión.

Haz sobre nosotros, aún,
arcos iris que anuncian la esperanza,
arcos iris que abrazan todas las cosas,
arcos iris que llaman a la consciencia en conexión.
Amén.

Versión original en inglés: Out in Scripture

Un resplandor de humanidad

Traduccción al castellano de "Out in Scripture" (Traductor: Luis Pelegrín)19 de febrero de 2012

Domingo de la Transfiguración. Año B.

A medida que nuestra humanidad se ve expuesta a nuevos contextos, tenemos que conectar con nuestro pasado personal y el pasado de nuestra comunidad.

2 Reyes 2:1-12; Salmo 50:1-6; 2 Corintios 4:3-6; Marcos 9:2-9

Las lecturas de esta semana plantean cuestiones de muerte, discipulado y revelación de un modo dramático. El pasaje de 2 Reyes 2 plantea la cuestión de la muerte próxima del profeta Elías y de la nula disposición de Eliseo para dejarlo ir. Read More…

Agentes de sanación

Traduccción al castellano de "Out in Scripture" (Traductor: Luis Pelegrín)12 de febrero de 2012

Domingo 6º después de Epifanía. Año B.

Esta semana las lecturas tratan de compañeros improbables en la sanación y de respuestas no planeadas a la misma.

2 Reyes 5:1-14, Salmo 30, 1 Corintios 9:24-27, Marcos 1:40-45

Por un lado los cuatro pasajes de esta semana hablan a cuerpos que están sufriendo. Naamán, el general sirio tiene la lepra, que en el mundo antiguo quería decir cualquier tipo de dolencia de la piel, cualquier cosa desde una erupción a una enfermedad infecciosa, una enfermedad contagiosa. El Salmo 30 habla de ser sanado de la enfermedad y promueve lo que podría interpretarse comouna oración manipuladora utilizada como un ardid para sanar el cuerpo. En 1 Corintios 9, Pablo habla de estar en una carrera y de torturar su cuerpo para ganar el premio imperial de una corona incorruptible. Jesús sana a un hombre enfermo y le dice que vaya al sacerdote y siga las tradiciones y los rituales del templo. Read More…

Las políticas de salida del armario

Traduccción al castellano de "Out in Scripture" (Traductor: Luis Pelegrín)5 de febrero de 2012

Domingo 5º después de Epifanía. Año B.

Las tensiones de la acción humana y de la “salida del armario” de proposito de cada uno, están en juego en las lecturas bíblicas de esta semana.

Isaías 40:21-31; Salmo 147:1-11; 1 Corintios 9:16-23; Marcos 1:29-39.

Los pasajes de hoy giran para nosotros en torno a una lucha sobre la relación de la acción humana con la iniciativa divina. En otras palabras, ¿nos sentamos pasivamente y esperamos a que Dios ponga las cosas en su sitio (como las lecturas tradicionales de Isaías 40, especialmente el v. 31, y del Salmo 147 sugieren) o tenemos un papel que desempeñar? Aunque el salmo habla de la construcción de una nueva comunidad con aquellos que han sido rechazados, se habla principalmente de lo que Dios hará. No se trata de lo que los quebrantados de corazón, los heridos (v. 3) y los oprimidos (v. 6) van a hacer para mejorar sus vidas y cambiar sus comunidades. Read More…